Salamanca para comérsela. Ruta gastronómica

Si hay algo que nos entusiasma cuando viajamos, es conocer el destino a través de su gastronomía. En Salamanca, que es para comérsela, hemos saciado ese apetito que nos ha marcado nuestra brújula estomacal y hemos descubierto que la ciudad tiene una cocina rica, variada y muy cuidada. Te invitamos a leer y guardar esta ruta gastronómica para comer en Salamanca.

Salamanca para comérsela

Ruta gastronómica

Esta guía sirve para orientarte en el arte culinario de Salamanca, no para comer, sino para vivir una experiencia gastronómica, llenarte de sabores y colores. No hay destino que se resista a una degustación y no hay mejor degustación que la vivida aquí. Tradición y vanguardia no se enfrentan; se combinan.

En esta ruta rebosante de alternativas culinarias, vamos a conocer los fogones de Tapas de Gonzalo, Casa de la Tierra, Lis y Oroviejo de Héctor Carabias. Cuatro establecimientos muy diferentes entre sí con un punto en común: la propuesta exquisita para comer en Salamanca.

Tapas de Gonzalo (Plaza Mayor, 23)

Ubicado en la Plaza Mayor, encontramos este restaurante con inmejorable localización y una estética de vanguardia, donde las manitas de las papas bravas, el jamón con alcachofas y las manitas de cerdo dan sentido a iniciar la ruta.

Jamón y alcachofas
Manitas de cerdo

Nuestra recomendación es cenar, el momento perfecto para deleitarse con unas inmejorables vistas de la nocturnidad de la Plaza Mayor. Aquí no ha terminado todo. Tapas de Gonzalo cuenta con la joya de la corona, que poco describiremos.

¡El mejor postre del mundo se come aquí! Sólo tienes que probar su torrija para saberlo

CIG Casa de la Tierra (Plaza Sexmeros, 3)

El Centro Gastronómico dependiente de la Cámara de Salamanca nos llevó a conocer la mejor cocina de la ciudad a través de una rica degustación y una variedad de exquisitos vinos gracias al sumiller Javier Ramos, del Consejo Regulador D.O Arribes.

Difícil decantarse por una u otra propuesta, pero no dudamos en que esta degustación es la perfecta forma de descubrir la cocina salmantina. Unas papas meneás y la carrillera son probablemente dos de sus platos fuertes. ¡Cuánto disfrutamos durante la comida!

Papas meneás

Como comentamos en nuestras redes sociales, hay un plato que te lleva a la gloria del paladar. El farinato es el cielo perfectamente anisado, una oda a los fogones de la Casa de la Tierra. Se trata de un embutido salmantino a base de manteca o grasa, harina, anises, pimentón, sal… ¡Es obligación de todo viajero comer en Salamanca farinato!

Farinato

Volveremos a Salamanca y tenemos pendiente el show cooking de Casa de la Tierra. ¡Ojalá cumplamos este sueño pronto!

Tarta de queso como colofón

LIS (Patio Chico, 18)

Después de Ierónimus, un paseo por las Torres de la Catedral, lo mejor es visitar este restaurante con privilegiadas vistas, cocina variada y acogedora decoración.

Los platos son muy elaborados de principio a fin y la atención es muy cuidada y cercana, algo imprescindible para nosotros. Este restaurante no puede faltar en una ruta gastronómica salmantina. Nuestro plato favorito, nuevamente, es el postre.

Oroviejo de Héctor Carabias (Plaza San Benito, 5)

¡Una sorpresa para el viajero! Estar en el centro de Salamanca, entrar en un hermoso edificio a comer y encontrar un regalo cuyo nombre hace honores a la piedra de Villamayor. Seguro que alguna vez has oído decir algo como «el momento perfecto en el sitio perfecto con la gente perfecta» Esto es Oroviejo.

Salón abovedado de Oroviejo

Nos encanta comer no sólo con el gusto y este restaurante es idóneo para los cinco sentidos. Decoración armónica y cálida con una decoración a medio camino entre el estilo retro e industrial, cuenta con un un salón abovedado con un lagar como protagonista.

Salmorejo de remolacha con perdiz escabechada y espuma de trompetas
Risotto de foie de pato con trufa de otoño

Envidiables los fogones de Héctor Carabias y su equipo. Nuestros favoritos son el salmorejo de remolacha con perdiz escabechada y espuma de trompetas, el risotto de foie de pato con trufa de otoño y vaca de la Valmuza a la brasa. Como colofón de esta ruta gastronómica, unas fresas agridulces con mascarpone de vainilla y ganache de fresas.

Fresas agridulces con mascarpone de vainilla y ganache de fresas

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