Otras miradas que enamoran de París

Este post es de inspiración parisina. Os enseñamos una forma diferente de conocer la capital francesa, a través de fotografías que realizamos en 2010 y 2011, mientras vivíamos entre París y Rouen. ¿Qué ver y qué hacer en París? Infinidad de rincones por toda su espiral de distritos o arrondissements municipaux, pero te enseñamos 10 vistas y reflexiones que no puedes perderte para enamorarte de París.

Otras miradas que enamoran de París

París ha sido nombrada como la ciudad de la luz, la ciudad del amor y numerosas menciones más repletas de elogios. Viviendo en Francia nos dimos cuenta de que en la gran capital se vive tan deprisa que pocos son los ojos que ven más allá de la grandiosidad que tienen delante, obviando, también nosotros mismos, los pequeños detalles.

Es por eso por lo que te enseñamos en este post 10 momentos que no pudimos resistirnos a fotografiar para recordarlos siempre que quisiéramos. Ahora los compartimos contigo para que veas otro París; igual de presumible, pero diferente.

1.- Es oro todo lo que reluce

Uno de lo momentos más impactantes es largo en el tiempo, mientras te acercas a la gran puerta y cúpula de Les Invalides. Más allá de su interior y su belleza, esta cúpula sobresale desde lo más alto de Montmartre.

Sin embargo, pocos turistas saben que lo que tanto les llama la atención es el cobijo del cuerpo de Napoleón.

La mirada de oro de París

2.- Lo que fue, no es, pero quizás será

Parece irreal encontrar en nuestro archivo fotografías como ésta. Qué lejos quedó ese París de trasiego, de calor por cercanía en nuestros paseos sin necesidad de esperar el verano. Hemos cambiado la sonrisa por la mascarilla, el vaho y las lentes empañadas.

Estamos seguros de que instantáneas como está volverán y a pesar de todo, cualquier mirada sirve para enamorarte de París.

Miradas sin mascarillas por París

3.- Miradas ignoradas

No podemos hablar de París y obviar los mal llamados suburbios del área metropolitana. El Castillo de Vincennes tiene una historia que contar al viajero y también al parisino. Esta mirada y sus alrededores son detalles que escapan y debes capturar porque este París existe.

Una mirada ignorada de París

4.- Releer las páginas olvidadas

¿Quién no ha soñado con sentarse a leer un libro? ¿Quién no ha querido volver a la página anterior porque el camino hacia el Louvre le ha perdido? Las metálicas sillas de color verde añoran a sus paseantes y lectores. Que sea la última vez…

El descanso perdido de París

5.- Artistas de Notre Dame

No sólo La Bohème de Charles Aznavour se encuentra en los rincones más alternativos del pintoresco Montmartre. Notre Dame es hermosa, pero no sería lo mismo sin los artistas que le dan vida a su alrededor, a una y a otra orilla del río Sena.

Mirada artística de París

6.- Hondeando sobre el Soldado Desconocido

Todos conocemos el Arco del Triunfo, pero no siempre respondemos ante su significado. Esta es una de las miradas más bonitas de París, donde es mejor sentarse con café en mano y reflexionar sobre este homenaje.

Bajo este arco, una tumba conmemora a todos los soldados que murieron en tiempos de guerra sin haber sido identificados.

La mirada sobre el Soldado Desconocido de París

7.- Miradores de París

Decenas, cientos o miles de panorámicas existen de la Ciudad de la Luz. Ésta es una de ellas, a medio camino entre el ajetreo de pequeñas patisseries y la blanca Basílica del Sacre Coeur.

Un mirador diferente de París

8.- Imperdible pic-nic

¿Quién no ha hecho crêpes en casa? ¿Y cuántos no los hemos disfrutado con un «pero«? Pero no es como los que hacen en Francia. Un imperdible en cada viaje a esta capital es que dar un bocado al crêpe de los crêpes bajo la mirada blanca de París. La pregunta es si esta multitud ha embellecido o no a la ciudad.

Pérdida o Ganancia de París en época de pandemia

9.- A caballo

Hay tantas gratas sorpresas descubriendo esta ciudad que bien darían lugar a escribir una guía completa o incluso un libro. Ni en las más extensas recomendaciones de París te cuentan miradas como ésta, donde para muchos pasan desapercibidas y unos pocos apreciamos.

Mirada a caballo de París

10.- Más miradas de las que desearías

La subida a esta Basílica puede ser incómoda por el exceso de miradas de vendedores o creadores de pulseras, donde el no nunca es suficiente. No nos acostumbramos a ello aquél año, pero ahora… ¡Todo sería distinto! Este exceso de contacto también sería de nuevo París.

Lo que no te cuentan las guías de París

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